MANCOMUNIDAD TURÍSTICA DE SIERRA ESPUÑA
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Reloj de sol y balsa

Dos en uno. Balsa para almacenar y reloj para regular se conservan juntos en esta villa. Desde aquí se controlaba, y aún se controla, el riego de buena parte de la fértil huerta de Pliego.

El número de habitantes y la disponibilidad de agua estuvieron equilibrados en Pliego durante muchos siglos. Esto evitó conflictos sociales y la posibilidad de organizar el reparto del agua sin necesidad de adscribirla a la tierra. Almacenar agua en la balsa para poder distribuirla más tarde evitó la necesidad de regar por la noche, mejorando la calidad de vida de los plegueros con respecto a otros pueblos vecinos.
La regulación del riego se hacía de la siguiente manera: la que procede del manantial se mide en horas del reloj, 12 en total, reguladas por el reloj de sol que preside la balsa, construido en 1759. Este agua recibe el nombre de hila. Se articula en tres tercios de cuatro horas cada uno, en la tanda de Santiago (verano) y reciben el nombre de Tercio de QUITE, de 6 a 10 de la mañana. Luego está el Tercio de LLANO, de 10 a 14 de la tarde. Y, por fin, el Tercio de POSTRERO, de 14 a 16 de la tarde. En la tanda de Santa María (otoño) los tercios sólo son dos, de 6 horas cada uno, QUITE Y POSTRERAS.
La regulación del agua embalsada se hace midiendo la cantidad de agua con una caña marcada con rayas, más espaciadas en la parte inferior con el objeto de compensar la presión del agua. El volumen del agua se reparte en porciones denominadas horas, que en este caso se corresponden con unidades de volumen, no de tiempo. En la tanda de Santiago se hacen 8, y en la de Santa María 6. Para ello existen dos cañas una con 6 divisiones y otra con 8.
 

 
 
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